El Hôtel De Nice se encuentra en el corazón del histórico barrio de Marais, a solo cinco minutos a pie del Museo Picasso, el río Sena y la catedral de Notre Dame. Muy cerca también están el Centro Pompidou, la Place des Vosges y las islas Ile de la Cité e Ile Saint Louis.
Las habitaciones cuentan con aire acondicionado y calefacción, además de ofrecer vistas desde sus ventanas. Están insonorizadas para garantizar un descanso tranquilo e incluyen baño privado equipado con bañera o ducha y secador de pelo. Cada estancia dispone asimismo de teléfono, escritorio y caja fuerte para mayor comodidad. Los suelos están cubiertos por alfombras que aportan calidez al ambiente.
Los huéspedes pueden conectarse a internet mediante Wi-Fi gratuito tanto en las habitaciones como en las zonas comunes. También hay televisión con pantalla plana disponible y existe la opción de añadir una cama plegable si es necesario.
El hotel dispone de ascensor y recepción abierta las 24 horas con servicio continuo de seguridad. Entre los servicios ofrecidos destacan consigna para equipaje, llamadas despertador así como facilidades para fax y fotocopias. Para garantizar la protección se han instalado alarmas contra incendios, detectores de humo y extintores distribuidos por todo el edificio.
Cada mañana se sirve un desayuno continental en un comedor decorado al estilo parisino tradicional, adornado con grabados antiguos y mobiliario clásico que crean una atmósfera acogedora e íntima ideal para comenzar bien el día.
Al reservar con nosotros a través de sleephotelsparis.com, te garantizamos el mejor precio y acceso directo a ofertas exclusivas.
Habitaciones: 23Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Hôtel De Nice
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
El hotel estuvo muy bien ubicado para descubrir París, con acceso sencillo al barrio del Marais y a numerosos restaurantes y cafeterías cercanas. La zona resultó animada, cerca de Notre Dame y del Sena, lo que facilitó paseos agradables. El personal fue amable y brindó un servicio atento durante toda la estancia. El interior destacó por un estilo peculiar que recordaba a los hoteles franceses tradicionales de hace medio siglo. Las habitaciones ofrecieron un buen aislamiento acústico pese al bullicio exterior, algunas con vistas encantadoras a la iglesia de Saint-Gervais.






