Situado en el corazón de París, Palais Bourbon es un hotel de cuatro estrellas que ofrece una ubicación privilegiada cerca del Museo Rodin y del Museo d'Orsay. A menos de 3 kilómetros se encuentran lugares emblemáticos como el Musée de l'Orangerie, los Jardines de las Tullerías, el Jardín de Luxemburgo y el Louvre. La Torre Eiffel está a solo 2,5 km, mientras que el aeropuerto Paris-Orly queda a 16 km.
Las habitaciones cuentan con aire acondicionado y calefacción para garantizar un ambiente confortable durante todo el año. Están diseñadas para ofrecer aislamiento acústico y disponen de baño privado equipado con ducha, secador de pelo, artículos de aseo gratuitos, albornoz y zapatillas. Además incluyen televisión por satélite con pantalla plana, minibar así como cafetera y hervidor eléctrico. También hay plancha con tabla para facilitar la estancia laboral o personal junto a un escritorio.
El hotel dispone tanto de habitaciones familiares como opciones libres de humo, quienes fumen pueden utilizar áreas habilitadas dentro del establecimiento. Cada habitación tiene acceso independiente desde zonas privadas del edificio. La recepción funciona las 24 horas e incorpora caja fuerte además servicios personalizados tipo concierge.
La conexión Wi-Fi cubre todas las instalaciones sin coste adicional para los huéspedes. Para mayor seguridad se cuenta con vigilancia mediante cámaras y detectores contra incendios distribuidos en todo el recinto. Entre otras comodidades destacan la posibilidad solicitar traslados al aeropuerto o recibir comidas directamente en la habitación para mayor comodidad durante su visita parisina.
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Un hotel tranquilo y cómodo se situó en pleno centro de la ciudad, muy cerca de lugares emblemáticos como el Museo Rodin y la Asamblea Nacional. Las habitaciones resultaron amplias para los estándares parisinos, limpias y bien decoradas, con servicio diario de limpieza que incluía toallas frescas. Cada habitación contó con un rincón para té y café, además de minibar y nevera. El personal destacó por su amabilidad, disposición y rapidez al atender cualquier solicitud. Aunque no hubo restaurante dentro del hotel, la insonorización fue buena y las cafeterías y restaurantes cercanos facilitaron las opciones para comer sin complicaciones.









