La Demeure Montaigne es un hotel de cinco estrellas situado en pleno corazón de París, que combina comodidad y elegancia en cada detalle. Sus habitaciones climatizadas cuentan con conexión WiFi gratuita y están diseñadas para ofrecer un ambiente tranquilo, con opciones insonorizadas ideales para familias. Todas son hipoalergénicas y libres de humo, equipadas con televisor satelital, caja fuerte, cafetera y baño privado provisto de productos de cortesía. Algunas disponen además de una pequeña cocina equipada con nevera.
Los huéspedes pueden disfrutar del centro fitness o relajarse en el área spa que incluye piscina cubierta, sauna, hammam y bañera hidromasaje. Para completar la experiencia, el hotel ofrece masajes en una sala dedicada junto a un espacio exclusivo para descansar tras los tratamientos.
Cada mañana se sirve un desayuno buffet variado que prepara el día perfecto antes de explorar la ciudad. Además, hay salón común donde compartir momentos agradables o jugar al billar. El establecimiento cuenta también con recepción 24 horas y servicio a la habitación.
Pensando en la accesibilidad, dispone de ascensor hasta las plantas superiores e instalaciones adaptadas para personas con movilidad reducida. La seguridad está garantizada mediante cámaras CCTV en las zonas comunes, asimismo se facilita guardar equipaje y existe la opción de suspender temporalmente la limpieza según preferencia del huésped.
Para mayor confort dentro del alojamiento encontrará albornoces suaves, pantuflas cómodas y almohadas antiácaros rellenas sin plumas.
Su ubicación privilegiada permite llegar fácilmente a emblemáticos puntos turísticos como el Arco del Triunfo o la Torre Eiffel, mientras que el aeropuerto Paris-Orly queda a tan solo 17 km del hotel.
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El hotel destacó por sus habitaciones nuevas, limpias y elegantes, ubicadas en una zona tranquila pero céntrica, a poca distancia de los principales atractivos de París. El personal se mostró amable, atento y profesional durante toda la estancia. Entre las instalaciones sobresalió un spa bien equipado con sauna y productos de ducha en tamaño grande para minimizar el desperdicio. Las calles cercanas contaban con una gran variedad de bares y restaurantes para elegir. Cada mañana se ofrecía un desayuno con una selección impresionante de alimentos que satisfacía todos los gustos.
